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El futuro del SOC ya está aquí: nuevas herramientas y tecnologías optimizando procesos.

En 1994, una central de monitoreo recibía alertas por la red telefónica, las cámaras solo grababan y la intervención en tiempo real era prácticamente imposible: imágenes precarias, señal intermitente y baja capacidad de respuesta remota. Hoy, 30 años después, el Security Operations Center (SOC) detecta eventos de forma automática con el uso de la inteligencia artificial, coordina con guardias en terreno, activa protocolos disuasivos a distancia y se comunica con Carabineros en minutos, entre otras funciones. —

El crecimiento sostenido de clientes y nuevos servicios nos exige seguir evolucionando. A partir de julio de 2025, se implementó una transformación profunda en cuatro frentes que impactan directamente en el servicio que brindamos a cada uno de nuestros clientes.

monitoreo remoto
Monitoreo remoto

1. Una operación que se mide — sabe donde debe mejorar 

Hoy el SOC opera con indicadores de desempeño claros: tiempo de respuesta ante cada evento, porcentaje de cobertura operativa, velocidad de ejecución de protocolos, entre otros. Por medio de plataformas de gestión y seguimiento, los indicadores marcan el camino de la mejora continua.

El resultado es concreto: la efectividad en los procesamientos de eventos pasaron de un 86% a un 98%. Para nuestros clientes, ese porcentaje no es un dato interno — es la diferencia entre una amenaza gestionada oportunamente y una invisible que podría escalar si no es detectada a tiempo.

Y lo que viene es aún más relevante: la automatización de reportes y la digitalización completa de la operación permitirán trazabilidad total de cada evento. Cada alerta, cada decisión, cada acción ejecutada quedará registrada. Ante un incidente, nuestros clientes podrán reconstruir exactamente qué ocurrió, cuándo y cómo se gestionó. Eso es lo que hoy exigen los seguros, los auditores y los directorios: Transparencia, claridad y trazabilidad.

Monitoreo remoto de seguridad

2. Menos falsas alarmas: su operación no se interrumpe innecesariamente

Uno de los problemas más costosos en seguridad electrónica no es la falta de alertas, es el exceso de alertas irrelevantes. Cuando un sistema genera cientos de eventos por turno, los operadores se saturan y los eventos reales podrían perderse entre otras alertas irrelevantes.

En First Security, el volumen de eventos por operador se redujo de entre 3.000 y 5.000 a entre 1.300 y 1.800. Esto se logró corrigiendo configuraciones, mejorando los softwares de analítica, eliminando errores en sistemas y creando un rol dedicado exclusivamente a la mejora continua operativa.

Para nuestros clientes, esto significa menos interrupciones innecesarias en su operación, menos llamados por falsas alarmas y — lo más importante — operadores con mayor capacidad de foco cuando algo real ocurre.

3. Inteligencia Artificial que ve lo que el ojo humano no puede

Sin detección inteligente, monitorear una instalación exigía una dotación considerable de personas revisando cámaras de forma continua, con el desgaste y el margen de error que eso implica. Más cámaras significaba más operadores, y aun así los tiempos nocturnos o de baja visibilidad eran un punto débil estructural.

Con la incorporación de una capa de Inteligencia Artificial sobre los sistemas, este modelo cambió. La detección ahora es automática y el operador interviene cuando el sistema ya identificó un evento relevante — no antes. El resultado es que se requieren menos operadores  para cubrir el mismo perímetro, con mayor precisión y menor fatiga operativa.

La inteligencia artificial optimizó las cámaras ya instaladas y los números lo confirman: la distancia de detección de intrusos aumentó desde los 20–30 metros , hasta los 50 metros, ahora el sistema distingue entre una persona y un animal, entre una intrusión real y una sombra, y funciona en condiciones donde la visión humana falla: oscuridad, reflejos, lluvia. Además, aprende de forma continua — cada evento clasificado por los operadores alimenta el algoritmo, que mejora su precisión con el tiempo. Y se configura a medida de cada entorno: una bodega industrial no tiene los mismos puntos críticos que un edificio corporativo o una planta de producción.

SOC Centro de operaciones

4. El guardia más efectivo es el que tiene apoyo remoto en tiempo real

Mientras el guardia realiza su ronda, el SOC monitorea todo lo que él no puede ver. Si se detecta un evento, el guardia recibe la información en tiempo real para actuar con contexto. Si la situación lo requiere, el SOC activa protocolos que pueden incluir comunicación directa con Carabineros de Chile, despliegue de vehículos de reacción o acciones disuasivas remotas como voceo, sirenas o activación de cañones de humo.

“El guardia tiene ojos dónde está. Nosotros tenemos ojos en todo lo demás”, describe Jair Silva, Jefe del SOC. “Juntos no hay punto ciego.”

El guardia de hoy también opera de forma diferente: usa aplicaciones móviles, sigue protocolos más claros y tiene trazabilidad de cada acción que ejecuta. La tecnología no reduce su rol — lo hace más efectivo y más responsable.

Operador de seguridad
Security Operations Center

5. Continuidad operativa: preparados para lo inesperado

La seguridad no puede depender de condiciones ideales. Por eso el SOC de First Security opera con protocolos claros y equipamiento de respaldo ante eventos inesperados: generadores eléctricos propios, internet redundante con enlace satelital como respaldo y capacidad de operación remota completa ante cualquier eventualidad en el centro de operaciones físico.

Ante una emergencia, la operación tiene los mecanismos para mantenerse activa y continuar el servicio. Para un gerente que responde ante un directorio o un comité de riesgo, esa continuidad operativa no es un detalle técnico — es un argumento concreto de confiabilidad.

Lo que distingue a First Security en el mercado

Hay cinco atributos que diferencian el modelo de First Security de las alternativas del mercado, y los cinco impactan directamente en los resultados que experimenta el cliente.

  1. El SOC detecta y gestiona eventos activos — no observa cámaras pasivamente. Eso es más eficiente y elimina el factor humano de la vigilancia continua.
  2. Cada proyecto se diseña a la medida para la realidad específica del cliente, con ingeniería de detalle y documentación técnica completa.
  3. La atención directa, persona a persona, sin bots ni respuestas automatizadas. En una situación de emergencia, nuestros clientes hablan con un profesional que conoce su instalación.
  4. Integración real entre tecnología, monitoreo remoto y recurso humano capacitado. No son capas separadas: son partes de un mismo sistema diseñado para funcionar en conjunto, nuestro reconocido Ecosistema de Seguridad Integral.
  5. Y el quinto — quizás el más difícil de replicar — es la experiencia de más de 30 años con protocolos probados para todo tipo de situaciones, respaldada por una trazabilidad confiable de cada evento. Tres décadas de operación se traducen en protocolos maduros, equipos entrenados y una capacidad de respuesta que no se improvisa.

La pregunta que vale hacerse hoy

¿Su actual esquema de seguridad puede demostrar, con datos, cuánto tardó en responder al último evento? ¿Puede reconstruir exactamente qué ocurrió y cómo se gestionó? ¿Puede garantizar continuidad operativa ante un corte eléctrico o una emergencia en el centro de monitoreo?

Si alguna de esas respuestas genera duda, es el momento de revisar el estándar.

Solicite una evaluación de riesgo de su instalación con un especialista de First Security . Contáctenos aquí

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